Mostrando entradas con la etiqueta Alemania Occidental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alemania Occidental. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de julio de 2007

El nombre de la rosa, de Jean-Jacques Annaud




Nombre original: Name der Rose, Der
Director: Jean-Jacques Annaud
Origen: Francia, Italia, Alemania occidental
Año: 1986

Una película entretenida, bien realizada, pero algo previsible, en la cual, las características oscuras de las abadías son traídas a la superficie, y la codicia es presentada como el sentimiento excluyente de la iglesia.

Bajo mi parecer, ambos temas podrían haberse tratado en películas independientes, y creo que su fusión no fue una decisión feliz. De todas maneras el resultado es correcto y, entre ambos temas, el de la vida en las abadías es el mejor presentado en la obra.

El universo tan idealizado de las abadías, nada tiene de puente a la espiritualidad como se lo promociona, sino que es un ambiente psicológicamente enfermo, donde el profundo rechazo al cuerpo propio, a su sexualidad, y a la mujer considerada como el elemento diabólico que la despierta, va generando personalidades monstruosas, producto de una vida dedicada a luchar contra su natural esencia. Esa atmósfera sofocante, cargada de autorepresión, temor, y debilidad, es pintada en forma minuciosa y contundente por el director, siendo este el distintivo principal de la obra.

Luego, para universalizar la podredumbre de la abadía, la iglesia, como elemento contenedor de la misma, es introducida mediante dos hechos que se desarrollan en la primera: El debate entre los austeros franciscanos y los suntuosos representantes del Vaticano, sobre como deberá ser el futuro de la iglesia, y la llegada de la inquisición para investigar los crímenes que vienen ocurriendo en la abadía. Con este artilugio del guión, el director incluye en su discurso la codicia de la iglesia, su carrera por conseguir riquezas de sus fieles, acopiarse del conocimiento y el arte, y negárselo a sus fieles, para que de esta forma sigan siendo bestias ignorantes, fáciles de atemorizar con el fuego eterno, o en su defecto el terrenal, con el que pueden cegar sus vidas. El tratamiento de este tema es poco original, y no aporta nada sustancial a lo visto en cientos de otras películas, aunque de todas formas no esta mal hecho.

La fotografía es buena, la atmósfera medieval esta bien lograda y es interesante la presencia de la ocasional amante del aprendiz, su sensualidad animal es fruto de un buen trabajo de casting, arte, y actuación.


martes, 17 de julio de 2007

Adiós a los niños, de Louis Malle




Nombre original: Au revoir, les enfants
Director: Louis Malle
Origen: Francia, Alemania Occidental
Año: 1987

El director propone una profunda visión de la niñez enfrentada a la injusticia y la confusión que genera en las mentes aún ingenuas de estos nacientes seres. Para pintar esa idea elige un periodo en que el miedo, el odio, y la xenofobia jugaban por toda Europa, y manchaban el alma de los adultos.

Esa atmósfera enrarecida del mundo, se refleja en el colegio cristiano donde transcurre la historia. La mayoría de los infantes reproducen, sin entenderlos, los vicios de sus padres, siendo Julien, el personaje al cual el relato sigue, la excepción reflexiva, y a quién las ambivalencias de sus compañeros, de los directores del colegio, y del resto de los alumnos, le confunden y le angustian.

Desde la óptica infantil, más precisamente la de Julien, dos temas del mundo adulto son abordados lúcidamente por la obra: La relación con el dinero, y el sinsentido de la xenofobia. El primero se respira constantemente en el colegio, donde la vida comunitaria exigida a sus pupilos, no funciona ni en estos, al canjear sus provisiones personales y moverse poco solidariamente, ni en los directores del colegio, los cuales regatean la alimentación a sus alumnos, y cometen injusticias dirigidas por la necesidad del dinero. El segundo tema, se plantea mediante la construcción de la relación de Julien y Bonnet/Kippelstein. En ese lento conocerse, en esa intermitencia de desconfianzas y confianzas con la que va ganando fuerza su amistad, Julien alcanza un conocimiento profundo de su amigo, y percibe que, a pesar de sus artificialmente opuestos orígenes, los sentimientos en ambos son idénticos, siendo esa identidad la que le revela el absurdo del diferente trato que la sociedad les impone.

Con respecto a la realización, aún sin destacarse especialmente, el arte, la fotografía, y las actuaciones son de gran calidad, y colaboran como un todo a generar el clima necesario para que el contenido de la película llegue más profundamente al espectador, lo que hace de la misma una gran obra.


sábado, 9 de junio de 2007

El puente, de Bernhard Wicki




Nombre original: Brücke, Die
Director: Bernhard Wicki
Origen: Alemania Occidental
Año: 1959

Una historia olvidada en la decadencia del imperio nazi, es el argumento elegido por el director para mostrar su visión crítica sobre la guerra y el patriotismo. La película recorre aspectos relevantes de la vida en tiempos de guerra, y aunque es narrada en forma correcta, pienso que se excede en el tiempo utilizado para introducir al espectador en la historia, especialmente cuando toda esa información obtenida en esa extensa primera parte de la película, no influye en su desenlace.

Aunque larga para el corto desenlace, la introducción funciona bien documentando el deterioro de la sociedad envuelta en el clima de guerra. Los rostros derrotados, las esperanzas muertas, el resistir como única meta, la vida opaca, triste, y gris arrastrándose en cada humano, el deterioro en las relaciones, en el nivel de vida, y en la educación, la atmósfera pesada de una solitaria vejez de la humanidad esperando su muerte.

Dentro de ese opresivo clima, se logra expresar bien el contraste entre los adultos derrotados, y los adolescentes exacerbados de patriotismo. Los primeros, concientes de la caída del imperio, revelan su desesperanza de distintas formas: el jefe del partido dentro del pueblo huye, el profesor busca evitar que sus discípulos se conviertan en mártires de una guerra ya perdida, las madres sentimentales, o estoicas, comparten la certeza de la segura pérdida de sus hijos, los policías desatienden los delitos menores y hasta el militar, otorga una misión sin importancia buscando evitar la muerte de los recién alistados. Los segundos, ven la guerra como un juego fascinante, una posibilidad de mostrar todo su valor, toda su energía, toda su astucia, una vía para dejar de ser niños subordinados a estos adultos pusilánimes que los rodean, superarlos, y convertirse en héroes.

Cuando llega el desenlace, estos adolescentes, van tomando conciencia de la crueldad de la guerra, se escapa bruscamente el lado lúdico que ingenuamente veían, y rápidamente caen el patriotismo, la valentía, el compañerismo, y lo único que queda es el sufrimiento y la supervivencia, y allí, cuando nada positivo sobrevive, son concientes de lo inútil que ha sido su martirio.


Donaciones

Imagina un mundo en el cual todos regalemos lo mejor que hacemos, y todos hagamos lo que más nos gusta hacer.

Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.

Un abrazo,
Diego

Compartir

En caso de querer compartir este artículo en otro lugar, les agradezco se comuniquen conmigo agregando un comentario en el artículo (click en "comentarios" debajo del texto) . Los comentarios son moderados por lo que no duden en colocar su dirección de e-mail en ellos.

Un abrazo,
Diego