Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Argentina. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de julio de 2007

El custodio, de Rodrigo Moreno




Nombre original: El custodio
Director: Rodrigo Moreno
Origen: Argentina, Francia, Alemania, Uruguay
Año: 2006

Si bien el clima opresivo se logra, si bien la rutina expresada causa agobio, una vida vacía sabe a poco para dos horas de película.

Es claro que la historia que el director eligió, ameritaba generar ese tedio en el espectador, que funcionaba presentar ese sinsentido de la labor del personaje, y era necesario mostrar su desgano al proteger seres que no le interesan y para los cuales él no existe, pero esto no sostiene la extensión de la obra, y la misma no tiene otra cosa. Apenas se muestra tangencialmente el patético comportamiento de su únicamente protocolar familia, su deprimente sexualidad alquilada, y la mínima comunicación con sus colegas, ocupando todo esto solo algunos minutos de la obra. El resto, el estar alerta para hacer nada que constituye su trabajo, y el final, probablemente presentado como inesperado, es previsible desde la mitad de la proyección.

Escapando de la historia, cabe destacar el tratamiento de la banda sonora, la cual eleva el volumen del sonido ambiente, hasta darle el protagonismo que usualmente reciben los diálogos. Esta decisión funciona perfectamente cargando la atmósfera y perturbando al espectador, en sintonía con la tétrica existencia que esta presenciando, y a la vez conecta al personaje con lo accesorio y lateral de su vida, y lo aparta de lo esencial e importante de ella.

Finalmente, es también interesante la acertada forma en que se compone la presencia del personaje en los fotogramas que lo incluyen. El mismo, aparece constantemente encuadrado entre objetos o personas, dándole una mínima porción de la imagen, la cual está acorde a la atención que la sociedad pone sobre él, y fortalece la intención del director de querer mostrar esa vida, forzando a la cámara a encontrar al personaje, cuando la sociedad lo oculta.


sábado, 14 de julio de 2007

El evangelio de las maravillas, de Arturo Ripstein




Nombre original: El evangelio de las maravillas
Director: Arturo Ripstein
Origen: México, España, Argentina
Año: 1998

El director, durante la obra, desacraliza uno a uno los componentes del cristianismo, paganizando sus ritos, colocando estereotipos opuestos para sus referentes, y vulgarizando sus costumbres. A pesar de esta inversión de todo el imaginario cristiano, es interesante como la estructura política se mantiene, un líder, en este caso una mujer, y un pueblo ciego por la fe, lo cual provoca reflexionar sobre cual es la base de todo culto.

Una historia muy forzada es el vehículo para ir contando una versión radicalmente propia del evangelio. En ella, no solo se insertan elementos tecnológicos de nuestra época, sino que también se utilizan elementos despreciados por la iglesia para encarnar a sus íconos sagrados. Solo como ejemplos basta mencionar: la estructura matriarcal del bizarro pueblo, la comunicación de Dios a través de juegos electrónicos, la elección de la virgen enviada mediante un tatuaje autoadhesivo, la misión de esta virgen de tener relaciones con todos los hombres del pueblo para engendrar al hijo de Dios, y el sexo anal como opción de ésta para mantener su estado, y por último, ante la ausencia de milagro, la elección de un homosexual como verdadero padre de la nueva encarnación de Jesucristo, y él mismo como mártir en una escena con claras reminiscencias a la condena de Jesús.

Es interesante la visión extravagante del cristianismo, y la estética esta bien cuidada para darle cierta coherencia a esa curiosa población, pero el contenido es muy confuso y abierto, no quedando clara la intención del director en su realización. La película termina viéndose como una sucesión de escenas llamativas, pero sin mucha continuidad.


Donaciones

Imagina un mundo en el cual todos regalemos lo mejor que hacemos, y todos hagamos lo que más nos gusta hacer.

Luego, no solo imagínalo, sino que también, vive en él. Yo ya estoy allí, acompáñame.

Un abrazo,
Diego

Compartir

En caso de querer compartir este artículo en otro lugar, les agradezco se comuniquen conmigo agregando un comentario en el artículo (click en "comentarios" debajo del texto) . Los comentarios son moderados por lo que no duden en colocar su dirección de e-mail en ellos.

Un abrazo,
Diego